| 707 – “Pierde tu camino”
Written by Renae, Jessica, Christy
Vemos a Dawson y a Joey sentados en la terraza de una cafetería tomándose
un café. Intercambias largas miradas mientras se escuchan el uno al otro
y ríen juntos, abrazándose a los grandes recuerdos que tienen el
uno del otro de cuando eran niños.
“¿No fueron nuestros bailes del instituto los peores?” Pregunta
Dawson a Joey cuando empiezan a recordar sus años de instituto.
“Si, desgraciadamente fueron los peores. Supongo que el dicho es cierto,
la noche del baile apesta.” Dice Joey, riendo con Dawson.
“La verdad s que sí. Pero sobrevivimos a todo aquello. Nunca se nos
dieron bien las actividades escolares, ¿verdad?” Dice Dawson.
“No, pero se nos daba bien compensar los malos ratos, ¿no crees?”
Dice Joey pensativa. Tiene grandes recuerdos de aquella época.
“Sí, hubo muchos buenos momentos. Como nuestras noches de películas...”
empieza Dawson.
“Nuestras citas.” Añade Joey.
“Nuestros rodajes.”
“Los besos.”
“Pero las peleas.”
“Si, y gran parte de aquellas peleas eran por culpa mía. Fastidié
un montón de cosas entre nosotros, ¿verdad?” Pregunta pensativa.
“Esta bien, Joey. No te guardo rencor.” Bromea Dawson, sin tomárselo
en serio, pero enseguida se da cuenta de que ella si está hablando en serio
por la mirada triste. “Joey, no fue solo por ti. También yo tengo
mi parte de culpa en todo aquello. Y ahora que o mencionas, ¿cómo
nos las apañamos para jorobar las cosas entre nosotros tantas veces a lo
largo de nuestras vidas?” Pregunta, medio en broma medio en serio.
“No estoy segura, pero de alguna manera, lo hicimos. Simplemente no lo conseguimos.”
Dice, encogiéndose de hombros. “Aunque siempre acabábamos
volviendo el uno al otro.” Dice Joey admitiendo lo obvio. “Como amigos.”
Añade rápidamente al ver que Dawson levanta una ceja inquisitivamente
ante ese comentario.
(Empieza a sonar la música de los créditos)
“Sí, lo hacíamos. Y todavía lo hacemos, supongo.”
Dice Dawson suavemente, y Joey sonríe para sí.
No está segura de porqué ha sentido la necesidad de añadir
esa última parte sobre los amigos a su frase, pero el caso es que lo había
hecho.
“¡Oh, Dios mío! ¿Qué hora es?” Pregunta
Joey de repente mientras mira su reloj.
“Son las tres y media.” Contesta Dawson.
“He perdido totalmente el sentido del tiempo. Tengo que irme. Hablamos luego,
te lo prometo. Todavía tienes que hablarme de esas localizaciones que has
encontrado.” Ice Joey mientras se levanta, se cuelga el bolso del hombro
y se dirige a la puerta.
Dawson se queda preguntándose a dónde va con tanta prisa cada dos
por tres, ya que ésta no es la primera vez que se lo ha hecho. Tiene la
sensación de que ocurre algo. Algo de lo que no ha hablado con él
todavía, y eso le hace sentirse inquieto, preocupado.
Suspira y deja el dinero de la cuenta sobre la mesa ante de levantarse e irse
de la cafetería.
CRÉDITOS
En algún lugar de Nueva York.
Joey está sentada frente a alguien, cuya cara no podeos ver. Mira a su
alrededor tratando de encontrar las palabras y pensando en lo que quiere decir.
Mira a las paredes, pintadas de un color burdeos suave mientras retuerce las manos
sobre su regazo. Su gesto es ligeramente malhumorado mientras mira hacia los lados
perdida en sus pensamientos.
“Joey, estabas diciendo.” Dice la persona sentada frente a Joey haciendo
que ésta salga de su ensimismamiento preguntándose cómo va
a explicar lo que ha encontrado.
Su cabeza se mueve para dejar de mirar intensamente una fotografía. “¿Dónde
estaba?” Dice, inclinándose para coger el vaso de agua que hay en
la mesa frente a ella.
“Estabas diciendo que estabas limpiando.” Dice la voz, haciendo que
Joey asienta, recordando.
“Eso es, estaba limpiando, bueno era una especie de limpieza general, esa
que haces no sólo para tirar cosas que ya no sirven, si no también
para deshacerte de cosas que guardas desde hace mucho tiempo.”
Vemos que la persona que está frente a Joey asiente. “Sigue.”
“Estaba viendo The Creek hace tiempo y, bueno, estaba esta escena y le dije
a Pacey algo sobre ella y eso me sigue reconcomiendo por alguna razón.
Le hablé de un libro que me regaló la madre de Dawson y, bueno,
supongo que quería encontrar ese libro, por los viejos tiempo, o algo así.”
“Así que ¿encontrar el libro es una limpieza general?”
Pregunta la persona sentada frente a Joey.
“Bueno, para mí así es. Yo no guardo las cosas, en otras palabras,
no soy una maniática de los recuerdos. Tuve que excavar entre mis cosas
para encontrarlo, pero encontré algo más... algo que no esperaba
encontrar.”
“¿Qué encontraste?”
Joey coge su bolso y saca de él la carta que ha encontrado. “Esto
es lo que encontré.” Se inclina sobre la mesa tendiendo la carta
a la persona que hay al otro lado de la mesa, pero ésta levanta las manos.
“Creo que deberías agarrarte a ello. Debe ser importante si lo encontraste.
¿Quieres leerla?”
“Esta carta la escribió Eddie, un antiguo novio, de cuando iba a
la universidad.”
Se aclara la garganta y empieza a leer, haciendo énfasis en algunas palabras.
“...Quizás las personas no pueden cambiar. Quizás estamos
condenados a repetir los mismos errores una y otra vez por mucho que nos esforcemos...”
Cuando ha terminado, Joey vuelve a doblar la carta y a guardarla en silencio en
su bolso.
“Eso es muy interesante, Joey. Mi pregunta sería, ¿crees que
eres tú esa persona?, ¿esa que está condenada a repetir los
mismos errores?”
Los ojos de Joey evitan a los de su interlocutor. “¿Joey?”
Por fin sus ojos dejan de moverse de un lado para otro y se fijan en la persona
que está frente a ella. Más bien como mirando a través de
ella, perdida en sus pensamientos. Después de unos instantes, asiente,
con una expresión de dolor en su rostro. “Creo que lo soy.”
Dice suavemente. En voz tan baja que apenas podemos oírla.
Entonces se mira de nuevo las manos. ¿Está ya lista para el momento
de la verdad?
Salón de Jack, Capeside.
“Amy, ¿sabes decir papá?” Pregunta Jack mirando en los
profundos ojos de su niña. “Papá. P-A-P-A. Vamos cielo, sé
que quieres decirlo.” Está a punto de decirle algo más a la
niña cuando suena el teléfono, interrumpiendo el momento.
“¿Diga?” Dice Jack, cogiendo a Amy en brazos y sujetando el
teléfono con le hombro.
“¡Jack!” Exclama Dawson al otro lado de la línea, feliz
de escuchar la voz de su amigo.
“Dawson, ¿qué hay?” Pregunta Jack, besando a Amy en
la mejilla y meciéndola en sus brazos.
“Sólo llamaba para saludar y ver qué tal está esa preciosa
niña tuya.” Dice Dawson, oyendo los ruiditos que hace Amy al otro
lado de la línea.
“Bueno, entonces espera un momento, Amy es tu novio.” Dice Jack, acercándole
el auricular a su orejita.
“Hola May, ¿cómo estás? ¿Estás siendo
una niña buena?” Le dice Dawson, esperando ansioso oír una
respuesta o al menos un ruidito al otro lado de la línea. Tras unos segundos
de silencio que parecen minutos, Jack le hace cosquillas y May ríe al auricular.
“¡Oh! Veo que mis encantos todavía funcionan con las chicas.
No puedo esperar para iros a visitar a ti y a tu papá, May. Quizás
podríamos ir al lago o a la playa. ¿Qué tal suena eso?”
Amy pone sus manitas en el auricular y empieza a chuparlo, Jack le hace más
cosquillas y la niña vuelve a reír.
“Vale Amy, creo que ya ha sido tiempo suficiente el que has estado con tu
hombre mayor, ten cuidado, sale mucho.” Dice Jack, haciendo que Dawson proteste
y que Amy ría más fuerte.
“No salgo mucho.” Dice Dawson, riendo suavemente ante su comentario.
“Sí, claro. De todas formas, hablando de utilizar tus encantos con
las chicas, ¿cómo está Joey?” Pregunta Jack con una
sonrisa maliciosa.
“¿Qué quieres decir? Joey y yo sólo somos amigos. Así
es como decidimos que queríamos que fuese y sí es. No estoy utilizando
mis encantos con ella.” Dice Dawson, sabiendo donde quiere ir a parar Jack.
Jack no puede evitar sonreír ante la vehemencia de Dawson. “Sabes
a lo que me refiero, Dawson. Tú y Joey juntos en la misma ciudad por una
vez y los dos solteros, venga hombre, no me digas que ni siquiera has pensado
en ello, ¡las posibilidades!” Dice Jack, dejando a Amy en el suelo.
“¿Sabe qué, Jack? Esto me recuerda a cierta conversación
que tuvimos antes de que me fuese a la USC hace un montón e años.”
Dice Dawson, preguntándose si Jack la recordaría.
“Bueno, quizás es porque hay algo de sentido en lo que te estoy diciendo.”
Dice Jack besando la mejilla de Amy.
“Mira, no funcionó entonces y no va a funcionar ahora, ¿vale?
Déjalo, por favor.” Dawson se queda en silencio durante un momento
y luego suspira. “Además, acaba de romper con Pacey, Jack. Todavía
e vulnerable y está haciéndose a la idea de la ruptura.”
“Así que has pensado en ello. No te importaría volver con
ella, ¿verdad? Sé sincero.” Pregunta, serio.
“ESTOY con ella, Jack. Incluso cuando estábamos separados, estaba
con ella. Ya hora somos dos amigos que vivimos en la misma ciudad, salimos juntos
casi todos los días...”
“Oh, por favor. Ahórrame la parte platónica. La cosa es que
estáis pasando todo ese tiempo juntos, y los dos sabemos que entre vosotros
nunca vale lo de ‘sólo amigos’” Jack sabe que tiene razón,
desde que les conoce, Dawson y Joey no ha conseguido mantener una relación
platónica estando solteros por mucho tiempo. A menos que estuviesen en
diferente costa.
“Bueno, las cosas cambian, y ya está.” Dice Dawson. “Además,
no quiero ser el novio de consolación... no porque eso sea un problema,
sólo somos amigos, nada más.” Repite Dawson, intentando dejar
las cosas claras y esperando poder cambiar de tema de conversación pronto.
“Sí, claro hombre. ¿A quién estás intentando
convencer?” Pregunta Jack haciéndose el inocente. “Te conozco,
conozco a Joey, y me sé vuestro dramático pasado.” Espera
a que Dawson diga algo, pero no lo hace. “Esta podría ser, Dawson,
la oportunidad para que estéis juntos, sin nada que se interponga en vuestro
camino. ¿Por qué no lo intentáis?”
“Vale, para alguien que dice conocer nuestro dramático pasado, olvidas
que nunca ha habido un momento en el que Joey y yo no hayamos tenido algo que
esquivar en el camino, aunque fuese un pequeño obstáculo.”
Suspira Dawson.
“Bueno, pero eso es el pasado, como tú has dicho, las cosas son distintas
ahora, Dawson. Eres una persona distinta y ella también.” Le pincha
Jack. “No os separan 5000km, ni estáis protegidos hablando sólo
a través del teléfono, estáis en la misma ciudad, por Dios.
Tienes total acceso a ella y a su compañía siempre que quieras.
No hay nada que se interponga entre vosotros salvo vuestra cabezonería.”
“Explícame de nuevo porqué estamos blando de esto, yo sólo
he llamado para ver cómo está Amy, no necesito un consejero sentimental,
gracias.” Dice Dawson, deseando que Jack lo deje estar. Se frota la frente
dejando que las palabras de Jack penetren en su mente pero deseando en silencio
que deje el tema. Justo en ese momento, el aviso de que le entra otra llamada
suena en el auricular.
“Ah, Jack, escucha, tengo que dejarte, hablaré contigo y con Amy
más tarde, ¿vale? Saluda a Grams y a Doug de mi parte.” Dice
Dawson rápidamente, aliviado por no tener que seguir con la conversación.
“Vale, Dawson, te dejaré pasar esta vez.” Dice Jack, preguntándose
si debería decir algo más. Al final lo hace. “Mira, sé
que no estoy siendo muy discreto a la hora de sugerirte o presionarte sobre esto,
pero lo que intento decirte es que no te cierres ante las posibilidades que tienes
frente a ti, no cierres la puerta a la posibilidad de que haya algo romántico
entre tú y Joey.”
“Hasta luego, Jack.” Dice Dawson colgando el teléfono. Jack
hace lo mismo pero no puede evitar sonreír al ver que Amy le está
mirando.
“Bueno, cielo, creo que hemos dado algo en lo que pensar al tío Dawson.”
Le dice a Amy mientras la coge en brazos y la besa en la frente. “Prométeme
que cuando crezcas no harás que las cosas sean tan complicadas. Creo que
he tenido complicaciones como para llenar dos vidas.”
En una cafetería en Nueva York
En una bonita y pequeña cafetería de Nueva York, Joey y Audrey están
sentadas a una mesa poniéndose al día de sus respectivas vidas.
Audrey es tan escandalosa como siempre, y Joey se siente mucho mejor, ahora que
está bajo el embrujo de Audrey, que hace un rato.
“Audrey, sabes que quieres ir... habrá un montón de chicos
monos.” Dice Joey en una tono bastante alto mientras coge dos cubitos de
hielo y los echa en su café caliente, después vuelve a mirar a Audrey
tratando de convencerla para que vaya con ella a su fiesta.
“Joey, no puedo, está toda esta gente con la que he hecho planes
que no puedo cancelar. Sabes que estoy muy feliz de que te hayan ascendido pero
tu trabajo en una editorial hace que probablemente la mayoría sean tíos
cincuentones con el cinturón por debajo de la cintura para que puedan estar
cómodos con su barriga.” Joey casi escupe el café ante el
comentario de Audrey.
“Viste a Ethan el otro día, ¿no? Él trabaja conmigo.”
Dice Joey sonriendo.
“Me juego lo que quieras a que él es la excepción a la regla.”
Dice Audrey removiendo su café.
“¿No quieres estar allí para salvarme de todos ellos? Cuando
te ven, bueno...” Joey sabe que Audrey es como un imán con los hombres,
todos parecen converger hacia ella.
“Vas con Dawson. La última vez que lo comprobé eso hacía
tres, y no quiero ser la tercera en discordia ¿No quieres ir sola con él?”
“Audrey.” Joey trata de parecer sorprendida, aunque estaba pensando
en ello, pero Audrey no tiene porqué saberlo. Después de su encuentro
antes, después de haber tenido que leer la carta de Eddie en voz alta y
reflexionar sobre algunas cosas... definitivamente quiere pasar algo de tiempo
a solas con Dawson. Tiempo a solas para aclarar las cosas... sean cuales sean
esas cosas. Aunque sospecha que si lo pensase detenidamente, lo sabrá.
Todos estos pensamientos le pasan por la cabeza mientras Audrey la mira intensamente.
Aunque han pasado años desde que realmente se vieron por última
vez y pasaron algo de tiempo juntas, hay algunas cosas que es cierto que nunca
cambian. La gente, los lugares, las circunstancias cambian. Pero otras no. Toda
la historia entre Dawson y Joey parece ser una de esas cosas, piensa Audrey para
sí.
“Como si no hubieses pensado en lo que ocurre al final de la noche, y el
que yo esté allí, no parece que sea lo suyo.” Dice Audrey
guiñándole el ojo.
“Audrey.” Dice Joey mirándola seriamente.
“No me hables en ese tono ni me mires así para luego decirme que
no tienes ni la mínima idea de lo que estoy blando.” Audrey sonríe
abiertamente mientras se recoloca en la silla para recostarse ligeramente sobre
la mesa.
“No es sí, Audrey.” Joey intenta sonar convincente, pero se
pregunta a quién está intentando convencer, ¿a sí
misma? ¿Y está funcionando?
“¿Estas tonta? Os vi juntos en la terraza del Empire State. Las miradas,
cogidos de la mano... así que, por favor.” Niega con la cabeza mientras
recuerda haberles visto por el rabillo del ojo mientras hablaba con Lily y Alex.
“Viste a dos amigos.” Dice Joey sencillamente, con su tono obstinado.
“Joey, Joey, Joey, mi gran e inconsciente amiga.” Audrey sacude de
nuevo la cabeza y suspira.
“Oh no, no lo soy. Sólo estoy... esperando.” Joey baja los
ojos y luego vuelve a lazar la mirada, con su mente vagando por os recuerdos de
días pasados. Escenas de los dos en Nueva York: paseando juntos, riendo,
pasando tiempo juntos y sintiéndose bien. Sintiéndose coda. Sintiendo...
mucho más que eso. Pero todavía es demasiado pronto.
“¿Esperando? ¿Esperando qué?” Pregunta Audrey.
“No estoy segura.” Dice Joey, que empieza a sentirse ligeramente confusa
y cansada, deseando que Audrey simplemente lo deje estar.
“Si, venga suéltalo, estoy aquí, Joey. Sabes que te escucharé,
y si necesitas una amiga...” dice Audrey intentando incitar a Joey a que
diga algo... cualquier cosa que tenga que ver con Dawson y el último asalto
de la pareja del lo harán o no lo harán. Simplemente no puede creer
que no haya nada entre ellos. Sería la primera vez.
“No importa.” Dice Joey, dando un sorbo a su café, mientras
Audrey la mira suspicaz, preguntándose qué es lo que trata de ocultar.
Casa de Jack y Grams en Capeside.
Vemos a Jack preparándose para marcharse, yendo de un lado para otro de
la cocina, haciendo esto y aquello mientras Grams le observa a un lado, sosteniendo
a Amy en sus brazos. Jack tiene unas clases hoy en el Instituto de Capeside y
tiene que irse en unos minutos.
“¿De qué tienes clase hoy, Jack?” Pregunta Grams. Le
encanta oírle hablar de sus clases. Siempre se le ilumina la cara cuando
lo hace.
“Voy a explicar las distintas parte de los cuentos cortos, como cada personaje
tiene sus complejidades y el significado oculto en las historias. Esto ayudará
a que los chicos escriban sus propios cuentos cortos la semana que viene.”
Le explica Jack con una gran sonrisa en su rostro que se ve correspondida por
otra de Grams.
“Oh, ya veo. ¿Los chicos están recibiendo bien el material
de lectura que les has dado?” Pregunta Grams, recordando aquella vez que
Jack le había contado que un chico había tenido problemas con leer
un poema en voz alta delante de la clase. Era un poema muy íntimo sobre
algunos de sus problemas familiares, y dudando llegó el momento, se negó
a leerlo frente a la clase.
“Sí, no ha habido problemas de esos últimamente. Creo que
se están acostumbrando a las lecturas que les voy dando.” Contesta
Jack.
“Eso está bien. Espero que tus clases sigan yendo bien, Jackers.”
Dice Grams, dándole una palmadita suave en el hombro.
“Lo mismo digo, Grams. Este año está yendo bastante bien.
Espero que Amy consiga vivir la buena educación que tuve yo cuando era
más joven excepto por los malos profesores.” Dice Jack, mirando a
Amy con cariño, que le sonríe. La sonrisa de Amy se parece mucho
a la de Jen y eso es fantástico. Le recuerda a Jack a su mejor amiga todos
los días.
“Bueno, parece que en la última semana no ha llamado nadie preguntando
por Amy.” Comenta Grams.
“Sí, es buena señal que las cosas se empiecen a relajar en
eso.” Dice Jack con esperanza. Las cosas están yendo bien en la última
semana y está empezado a sentirse seguro de su futuro. Su futuro como una
familia.
“Me tengo que ir ya. Pórtate bien, mi angelito.” Dice Jack
haciéndole cosquillas a Amy en los pies de camino a la puerta de la cocina.
Amy sonríe y se ría mientras Jack le hace eso.
“Que tengas un buen día Grams, y cuida de Amy.” Dice Jack mientras
sale por la puerta.
“Por supuesta que lo haré Jack. Luego te vemos. No olvides el paraguas,
parece que va a llover.” Contesta Grams, meciendo ligeramente a Amy en sus
brazos, haciendo que la niña ría.
Jack hace lo que le dice y coge el paraguas que hay junto a la puerta mientras
sale, sonriendo.
Oficina de Joey en la editorial, Nueva York.
Joey está sentada en su escritorio, intentando aparentar que está
trabajando en algo importante mientras espera a que la persona al otro lado del
teléfono lo coja. Asumiendo que quien la vea piense que es una llamada
de trabajo
“¿Joey?” Pregunta Dawson dudando.
“Sí, soy yo. ¿Quién más crees que te llamaría
como una histérica por segunda vez hoy?” Dice Joey bromeando, aún
intentado aparentar que está en medio de una llamada importante, aunque
en realidad es así.
“Bueno, me está llamando desde el trabajo, que es el único
número tuyo que no tengo programado en mi móvil, así que
no lo reconocí al principio.” Dice Dawson, sonriendo.
“Oh, bueno, vamos a dejar eso. ¿Sigue en pie lo de esta noche? ¿Tú,
yo, mi fiesta de ascenso?” Pregunta Joey dubitativa, aguantando la respiración,
esperando que la respuesta sea sí y que no haya surgido ningún imprevisto.
“Jo, es la segunda vez que me llamas hoy para confirmar que voy, y la cuarta
esta semana que te digo que voy a ir, creo que está claro que te voy a
acompañar.” Dice Dawson riendo.
“Sé que me estoy pasando de ansiosa con eso, pero es que es realmente
importante que estés allí esta noche, sobretodo porque estamos en
la misma ciudad ahora y sólo estás a un rato, en metro o en taxi,
de distancia.” Dice Joey, un poco exasperada. “Significaría
muchísimo para mí que estés allí y sólo quiero
asegurarme que no te olvides.”
“Jo, relájate.” Dice Dawson con firmeza. “Lo tengo escrito
en mi agenda electrónica, en el calendario en el trabajo y tengo tus seis
emails recordatorios también.”
“Entonces sabes cuál es el código de vestir, ¿verdad?”
Pregunta Joey al borde del pánico.
“Si, vaqueros y una camiseta rota, lo tengo.” Contesta serio, esperando
a que ella se ría.
“No es divertido, Dawson.” Dice ella por fin, tras coger la broma.
“Oh, venga. Tan sólo te estoy vacilando para conseguir que te relajes
un poco. Porque estás a la que salta. No es como si no hubiese ido a una
fiesta antes. ¿Qué crees que hacía cada dos por tres en Los
Ángeles?”Pregunta, intentando averiguar de nuevo que es lo que pasa.
Está siendo demasiado exagerada con todo esto.
Joey suspira al otro lado de la línea. “Tiene razón. Es sólo
que... no importa.”
“Vale, sólo relájate, Joey. Te prometo que esta noche será
inolvidable.” Ella sonríe como respuesta a la sonrisa que puede sentir
al otro lado de la línea. “Te recogeré en tu apartamento esta
noche para ir a la fiesta, asegúrate de estar lista a tiempo, porque es
descortés llegar terriblemente tarde a tu propia fiesta.” Ríe
Dawson.
“¿Me vas a recoger?” Pregunta Joey, levantando las cejas y
recostándose en la silla con una gran sonrisa rápidamente creciendo
en su rostro al oír esto. “¿Esto es como una cita, Dawson
Leery? ¿Vas a traerme una margarita y ofrecerme empezar por algo sencillo
como... cogerme de la mano?” Pregunta mientras enrosca el cordón
del auricular alrededor de su dedo, una dulce sonrisa aparece en su rostro mientras
recuerda esos momentos, ocurridos hace ya tantos años.
Dawson deja escapar una gran carcajada al otro lado de la línea.
“No, no es una cita, Joey, porque si lo fuese es posible que no fuésemos
a tu fiesta de ascenso.” Dice Dawson, preguntándose en el momento
exacto en el que lo dice si no habrá ido demasiado lejos. Sólo es
un amistoso e inocente flirteo... pero flirteo al fin y al cabo. ‘Maldito
seas, Jack.” Piensa.
“Una lástima, iba a intentar ponerme toda guapa para ti también.”
Ríe ella, sonrojándose un poco, sintiendo que su corazón
se acelera por alguna razón. Ha echado de menos esto, sentirse así
de libre, así de a gusto, coqueteando con Dawson como solían hacerlo.
Incluso cuando sólo eran amigos. “Tendrías que haberme visto.”
“Sí, claro, no te eches flores.” Le dijo aquella noche, la
noche de su 19 cumpleaños. Y aquella misma noche, más tarde, ellos
estaban... bueno, ellos estaban...
“Bueno, déjalo para después entonces.” Dice Dawson,
riendo y sacando a Joey del inesperado recuerdo.
“Entonces, ¿qué tal está siendo tu día, Sr.
Leery?” Pregunta Joey, sintiendo que se le ha subido la temperatura y ansiosa
por cambiar de conversación.
“Bien, todo está yendo sobre ruedas, estoy blando con la gente con
la que necesito hablar y avanzando el proyecto tanto como es posible por ahora
mientras me aprendo toda una nueva ciudad.• Dice, la excitación es
evidente en su voz.
“Genial, me alegra oír eso, Dawson, aunque no tenía ninguna
duda de que las cosas fuesen a ir bien.” Dice traviesa.
“Bueno, gracias, creo que ayuda el hecho de tener todo un sistema de apoyo
simplemente a un rato en mero o en taxi.” Dice Dawson con una sonrisa.
“Debería.” Ríe Joey, dejando un silencio entre ellos
de nuevo. “Bueno, creo que debo dejarte y trabajar algo, me temo que se
han dado cuenta de que estoy haciendo otra llamada personal.”
“Vale, te veo luego, acuérdate de estar lista a la hora. Y coge un
paraguas. Ya ha parado, pero ha estado lloviendo.” Dice Dawson serio, asegurándose
de que ella lo recuerde.
“Vale, te veo esta noche.” Dice ella, dejando que la pausa se prolongue.
“Adiós, Jo.” Dice él de manera traviesa.
“Adiós.” Susurra ella, colgando el auricular. Se queda mirando
al vacío por un momento y sonríe. Está impaciente porque
llegue la noche. Parece que va a ser una de las noches más importantes
de su vida, y está feliz de poder compartirla con Dawson.
La casa de Jack y Grams en Capeside.
Mientras está haciendo la cena en la cocina, Grams se da cuenta de que
por fin ha empezado a llover. Se seca las manos y se dirige hacia la habitación
de Amy para asegurarse de que está abrigada y cómoda. Y para ver
si se ha despertado de la siesta.
Grams silba suavemente mientras camina hacia la habitación de Amy, y ve
a la niña de pie mirándola inexpresiva. La cara de Grams se ilumina
al ver a su bisnieta despierta y sonríe mientras se acerca para hacerle
cosquillas en los mofletes. Cuando le toca las mejillas, nota que Amy está
muy caliente, más caliente de lo normal, y la sonrisa de Grams desaparece
al poner su mano en la frente de la niña y notar que está ardiendo.
“Amy, cariño, estás ardiendo.” Dice mientras pone la
otra mano en la frente de la niña para asegurarse de que no está
imaginando cosas. Deja la mano allí durante un momento, Amy todavía
está muy caliente, y Grams empieza a pensar detenidamente para ver si Amy
ya estaba así de caliente antes de la siesta. Incapaz de pensar en nada,
inspecciona la habitación, preguntándose qué ha podido hacer
que Amy esté tan caliente. Grams se queda inmovilizada y lanza una exclamación
cuando se da cuenta de que la ventana de la habitación de Amy está
entreabierta, con las cortinas ondeando por el aire, y una pequeña corriente
fría entrando en la habitación.
Grams cierra la ventana y vuelve a la cuna, cogiendo en brazos a Amy inmediatamente,
abrazándola, y va corriendo con la niña al cuarto de baño
mientras Amy empieza a lloriquear.
“Está bien, angelito. Vamos a ver si encontramos algo que te haga
sentir mejor.” Dice Grams suavemente, abriendo la puerta del botiquín
para mirar. Le da a la niña dos ibuprofenos infantiles, y humedece una
toallita con agua fría para ponérsela a la niña sobre la
frente, cantando en susurros para ella, meciéndola en sus brazos, esperando
que la fiebre baje o desaparezca.
Al calmarse los sollozos de Amy, Grams vuelve a comprobar su frente, rezando para
que no esté tan caliente, pero lo está. Con un profundo suspiro,
Grams vuelve a abrir el botiquín, buscando desesperada algo que darle a
Amy. Ve una toalla colgada en la pared, y envuelve bien con ella a Amy, esperando
que baje la fiebre o que paren los escalofríos. La niña empieza
a llorar otra vez, y Grams sigue esperando a que el ibuprofeno haga efecto mientras
le canta salmos a Amy, intentando tranquilizarla. Después de media hora,
nada funciona, y Grams nota que Amy está más caliente que antes
y que la niña se encuentra peor.
“Muy bien cariño, vamos a llamar a papá a ver si él
consigue que te encuentres mejor.” Dice Grams, besando a Amy en la frente
mientras va al piso de abajo para llamar a Jack y esperando que no sea algo demasiado
serio.
El salón Ala Oeste del Hotel Plaza en Nueva York.
Joey y Dawson llegan a la fiesta. Dejan los abrigos y los paraguas a la gente
del guardarropa que hay a la entrada. Se cogen del brazo y Dawson sonríe
a Joey con seguridad, que parece estar un poco nerviosa. Pero su sonrisa crece
y está tranquila cuando se encuentra con la mirada de él. Dawson
siente la seguridad crecer en ella y recuerda a la antigua Joey de tiempos pasados,
la Joey que pensaba que iba a estar atrapada para siempre en Capeside. Mientras
ella mira al frente con confianza, él la mira brevemente para empaparse
de este momento y no puede evitar sonreír, orgulloso.
Dan la vuelta a la esquina juntos, y pronto todo el mundo se da cuenta que Josephine
Potter ha llegado y empiezan a aplaudirla. Dawson le aprieta la mano y Joey le
sonríe cuando se da cuenta de que le está soltando el brazo. Ella
se aparta ligeramente de Dawson mientras él la mira, su corazón
feliz de estar allí en ese momento y poder compartirlo con su mejor amiga
y una de las personas más importantes para él.
“Enhorabuena, Joey.” Le dice una mujer joven mientras le estrecha
la mano. Una camarera se les acerca ofreciendo bebidas para todos.
“Gracias Caroline.” Joey le devuelve el apretón de manos mirando
a los ojos de la mujer y manteniéndole la mirada con una sonrisa en su
rostro a la vez que coge una copa de la bandeja.
“Han hecho una gran elección.” Dice un hombre de mediana edad
mientras coge la mano de Joey entre las suyas y la estrecha.
“Agradezco tus palabras Stan.” Joey sonríe de nuevo, mirando
ligeramente por encima del hombro de Stan a Dawson, que la observa, no lejos de
donde está ella, sus ojos fijos en ella y una sonrisa orgullosa en su rostro.
Ahora tiene una copa de champagne en su mano y la levanta hacia ella brindando.
Joey sonríe y le devuelve el brindis.
Ella sigue estrechándole la mano a distintas personas y se adentra en el
grupo de gente que la rodea. Dawson simplemente mira a su alrededor, empapándose
del ambiente. Es la primera vez que asiste a un evento social por trabajo con
ella. Tiene curiosidad por ver cuanta diferencia hay con las fiestas de la productora.
Se apuesta lo que sea a que no son tan diferentes.
“Hola Dawson.” Sale de su ensimismamiento al ver a Ethan frente a
él.
“Hola, aquí estás.” Oye una voz mientras alguien aparece
tras Ethan.
Los ojos de Dawson muestran sorpresa. “¿Sam?” Balbucea. “¿Qué
haces tu aquí?”
“Bueno, Dawson. Ethan me invitó.” Sam sonríe a Ethan
y vuelve a mirar a Dawson , cuyo rostro muestra aún sorpresa.
“Oh... Oh, eso es genial.” Dawson sonríe y contiene una risita.
Samantha le mira con los ojos entrecerrados antes de girarse hacia Ethan sonriendo.
Ethan le devuelve la sonrisa y coge dos copas de una bandeja que una camarera
les acerca en ese momento, le tiende una a Samantha y él se queda con la
otra.
“Gracias.” Dice ella, sonriéndole.
“Por los nuevos amigos.” Dice Ethan levantando su copa.
“Por los nuevos amigos.” Repiten Dawson y Samantha.
“Y hablando de eso...” pregunta Samantha tras dar un sorbo a su bebida.
“¿Dónde habrá ido Joey?” Se pone de puntillas
para ver la cabeza e Joey.
Ethan se gira para ayudar a localizar a Joey. “¿Alguien me busca?”
Sorprende a Dawson por detrás, de nuevo entrelazando su brazo con el de
él, casi cogiéndole la mano. Apoya la cabeza en el hombro de Dawson
por un instante, con los ojos brillantes y una gran sonrisa en su rostro.
“Así que aquí estás.” Dice Ethan, adelantándose
y dándole un ligero beso en la mejilla. “Enhorabuena, te lo mereces.”
“Gracias.” Murmulla Joey, nerviosa y contenta.
“Sé que apenas nos conocemos, pero por lo que he visto y sabiendo
lo especial que eres para este hombre de aquí, sé que es cierto
y que de verdad te lo mereces. Yo también me alegro por ti.”
Las dos mujeres se abrazan por un momento antes de separarse y Joey vuelve al
lado de Dawson, cogiéndole del brazo de nuevo y apoyándose en él.
La sensación de bienestar está ahí de nuevo. Como si fuese
su sitio.
“Creo que todavía no te he felicitado.” Dice Dawson, sonriéndola.
Joey levanta la cabeza del hombro de Dawson y le mira directamente a los ojos.
La idea que le pasa fugazmente por la cabeza es la de que aquella chica se avergonzaba
enormemente cuando alguien le decía un piropo así, ya no está
ahí. Joey Potter ha crecido, sin duda. El pensamiento que pasa por la cabeza
de ella es que sus labios están muy cerca, pero lo desecha rápidamente.
Dawson se inclina en una rápido movimiento y la besa en la mejilla. Ella
cierra los ojos y suspira casi imperceptiblemente, disfrutando del breve contacto.
Se dedican una mirada durante un momento, después ella mira a su alrededor.
“Lo siento, pero hay más gente a la que tengo que saludar.”
Explica a Samantha y a Ethan, que asienten.
“Claro, ve.”
Joey les sonríe y se gira hacia Dawson. “¿Te gustaría
venir conmigo?” De nuevo sus miradas se encuentran. “Claro, guíame.”
Dice él. Joey sonríe y se marchan.
Sam y Ethan miran suspicaces a Joey y Dawson mientras desaparecen entre la gente,
después intercambian una mirada divertida. Interesante... es lo que ambos
están pensando.
Sala de Urgencias del Hospital de Capeside.
La ambulancia llega a la puerta de urgencias del hospital, Jack va sentado en
la parte de atrás con Amy en sus brazos, asegurándose de que la
niña respira cada pocos segundos. Una enfermera abre la puerta y rápidamente
abre un paraguas. Hace un rato que ha empezado a llover con ganas. Jack sale de
la ambulancia acunando a Amy. Puede oír los silbidos cada vez que la niña
respira, devolviéndole a los últimos días de vida de Jen,
cuando podía oírla respirar. Cierra con fuerza los ojos y traga
saliva antes de empezar a caminar escoltado por los enfermeros. Según entran
en la sala de urgencias, Grams pone la mano en su espalda y ambos intercambian
una mirada llena de preocupación.
Jack observa mientras la enfermera lleva a Amy a la sala de urgencias.
“Señor, por aquí.” Jack mira a su izquierda y ve a una
mujer que se dirige hacia ellos. Rápidamente, Jack se le acerca.
“Voy a necesitar los datos de su seguro médico y toda la información
acerca de su hija.” Jack la mira, incapaz coordinar pensamientos en ese
momento.
“Ehmm...” Murmulla mientras empieza a sacar la cartera del bolsillo
con manos temblorosas.
Se le cae la cartera al suelo y se inclina para recogerla. “Trae, déjame
ayudarte con eso.” Grams se agacha y recoge la cartera de Jack.
Jack saca la tarjeta del seguro. “Tenga.” Dice, tendiéndole
la tarjeta a la mujer que está tras el cristal.
“Ahora mismo vuelvo.” La mujer se marcha.
Jack se tapa la boca con una mano. “¿Qué pasa si ella...?”
Murmulla mientras lucha por contener las lágrimas que amenazan con formarse
en sus ojos. Nunca ha estado tan asustado en su vida. Ni siquiera cuando tuvo
que enfrentarse a su padre para decirle que era homosexual.
“Jack si hay algo que sabemos de Amy, es que hay mucho de Jen en ella...
es una superviviente, no hay duda.” Grams conduce lentamente a Jack hacia
la sala de espera de urgencias.
Pone la cabeza entre sus manos, su mente consumida por pensamientos de no tener
a Amy consigo nunca más. Levanta la cabeza de pronto. “¿Has
llamado a Doug?”
“No, todavía no.” Dice Grams, justo cuando el médico
sale de la zona de ingresos de urgencias.
“Su hija está bastante enferma.” Mira a Jack y después
a Grams. “Estamos intentando... bueno, estamos trabajando con ella.”
Dice el médico simplemente y se gira para volver a entrar por la puerta
por la que ha salido.
“Oh, Jack. ¿Qué pasa si...?” Grams no puede contener
las lágrimas por más tiempo y se agarra a la silla más cercana
para mantener el equilibrio. Jack la sujeta mientras ella intenta sentarse.
Después la deja sola por un momento. “¿Hay algún teléfono
que pueda usar?” Le pregunta Jack a la enfermera que hay tras el cristal.
Ella le indica que pase tras el mostrador y le tiende el teléfono.
Jack llama a Doug y le informa de lo sucedido. “Estaré allí
enseguida.” Doug cuelga y Jack le devuelve el teléfono a la mujer,
dándole las gracias.
Momentos después, Jack y Grams están abrazados el uno al otro cuando
Doug entra precipitadamente en la sala. Grams y Jack se levantan dirigiéndose
a Doug, este recorre el espacio que les separa y les envuelve en un abrazo.
De nuevo en la fiesta en Nueva York.
Vemos a Samantha, Ethan, Dawson y Joey sentados en una mesa en la fiesta, charlando
animadamente y disfrutando del ambiente. Joey cree que ya ha saludado a todo el
mundo y sus familias, y ahora se está tomando un rato para disfrutar del
momento y relajarse. Lleva toda la noche sintiendo un nudo en el estómago.
“Entonces, Joey, ¿siempre has querido ser editora?” Pregunta
Samantha.
“No, de adolescente me gustaba la idea de ser artista. Fui a clases de dibujo
e hice algunos retratos y paisajes durante una temporada. Me gustaba mucho, pero
ahora es más un hobby que otra cosa. Me empezó a gustar escribir
en la universidad y se me daba bien editar mi propio trabajo así que este
empleo parecía hecho para mí.” Contesta Joey.
“¿En serio? Yo también solía dibujar en el instituto.
Me gustaba porque podía expresar mis emociones a través de mis pinturas.
También me gustaba mucho. Después, me empezó a gustar escribir
historias y eso, así que pensé en hacerme guionista. Me encantan
las novelas, pero no me imagino escribiendo una. Prefiero el formato del guión.
Una de las cosas que me gustaría hacer algún día es adaptar
un libro a la gran pantalla, ¿sabes?” Dice Samantha.
“Sí, podría ser interesante.” Dice Dawson. “Aunque
normalmente los libros pierden parte de su encanto cuando se les adapta a la gran
pantalla.”
“Cierto.” Interviene Ethan. “Hay tantas cosas, tantos pequeños
detalles que lees en un libro que no se pueden trasladar a la pantalla. Cuando
he leído el libro antes de ver la película, normalmente me siento
defraudado.”
“Pero ese es el reto, hacer una adaptación que sea fiel al libro.”
Dice Samantha apasionadamente.
“Ya veo. Bueno, por lo que Dawson me ha dicho, sé que eres muy buena
en tu trabajo. La serie es increíble y eso se lo he dicho a Dawson un montón
de veces.” Dice Joey, mirando a Dawson, ofreciéndole la sonrisa llena
de dientes característica de ella. “Así que estoy segura de
que lo puedes conseguir.”
“Oh, eso es muy amable de tu parte, gracias.” Dice Samantha sonriéndola
sinceramente. Lejos queda aquel día en la cafetería cuando se conocieron
y Joey no parecía muy contenta de verla allí. Para Samantha está
claro el porqué.
“No hay problema. ¿Y qué te está pareciendo la ciudad?”
Pregunta Joey.
“Todo es tan nuevo, pero excitante. Hay tantas cosas que quiero explorar,
¿sabes? Y me refiero de manera no-profesional. He ido de una lado a otro
ayudando a Dawson pero sin tener tiempo de disfrutarlo realmente.” Contesta
Samantha.
“Sí, sé a lo que te refieres. Es como si estuvieses en un
viaje de negocios y no tuvieses tiempo para nada más. Bueno, ya que conozco
bastante bien la ciudad, quizás podríamos quedar para visitar juntas
Nueva York y disfrutar de las vistas. ¿Qué dices?” Propone
Joey, mirando al resto del grupo para ver si están de acuerdo. Dawson la
sonríe y asiente.
“Creo que sería genial. Realmente quiero ver esta ciudad con alguien
que conozca todos sus secretos.” Contesta Samantha.
“Sí, apuesto a que las habilidades de Joey como guía turístico
son infinitas.” Bromea Ethan y Dawson ríe, aunque para cuando Joey
le mira.
“¡Eh! Soy una buena guía turística. Sé cómo
apañármelas.” Dice Joey defendiéndose.
“Seguro que sí.” Sigue bromeando Ethan. Joey le mira seria.
“Estoy de broma.” Añade por fin. Dawson decide ponerle fin
al tema antes de que Joey le arranque la cabeza o algo similar típico de
Joey.
“Samantha, se las apaña bastante bien, te lo puedo asegurar.”
Dice Dawson en defensa de Joey.
“Gracias.” Contesta ella, asintiendo solemnemente, y acto seguido
los cuatro estallan en carcajadas.
“Vale, entonces, podemos intercambiar los números de teléfono
y así puedes llamarme y quedamos en algún sitio a laguna hora.”
Le dice Joey a Samantha. Se dan los teléfonos, pero justo entonces, Joey
siente un dolor en el estómago. Es le mismo dolor que lleva sintiendo toda
la noche, pero pensaba que era porque estaba nerviosa. Parece que no. Mientras
el resto del grupo sigue hablando, ella intenta esperar a ver si el dolor desaparece,
pero no lo hace.
Ethan dice algo que les hace reír a todos y Dawson la mira cuando ella
no ríe. Inmediatamente se da cuenta de que se ha puesto un poco pálida.
“Joey, ¿te sientes bien?”
Samantha y Ethan oyen la pregunta y la conversación se termina, ahora todos
la miran preocupados.
“La verdad es que no. No me encuentro bien y no sé el porqué.”
Le dice Joey en voz baja a Dawson.
Dawson inmediatamente se preocupa por Joey. “¿Necesitas un vaso de
agua? ¿Quieres irte a casa?”
“Estoy segura de que no es nada. Probablemente un dolor de cabeza, o algo
que he comido, supongo. Aunque llevo encontrándome mal toda la noche.”
Dice Joey con un suspiro.
“Deberías echarte.” Dice él, poniéndole la mano
en la cara para ver si está más caliente de lo normal. No lo parece,
pero aún así, ella está demasiado pálida. “Voy
a llevarte a casa, ¿vale?” Dice Dawson.
Joey asiente y se levantan de sus sitios. Ethan y Samantha les imitan.
“Lo sentimos, pero es mejor que nos vayamos.” Se disculpa Dawson con
Ethan y Samantha.
“Está bien, no hay problema.” Dice Ethan mientras Samantha
asiente.
“¿Estás segura de que estás bien?” Le pregunta
Samantha a Joey poniéndole la mano en el brazo por un momento.
Joey le sonríe. “Si, estaré bien. Gracias por preocuparte
por mí.” Dice sonriéndoles débilmente mientras el dolor
aumenta. Parece que está esperando a que ella lo diga en voz alta para
dolerle más.
“De nada. Espero que te mejores pronto.” Contesta Samantha. “Cuídate.”
“Me aseguraré de que lo haga.” Añade Dawson mientras
se despiden. De camino a la salida, se cruzan con la jefa de Joey, Nina, que organiza
la fiesta.
“Iré a por los abrigos mientras hablas con ella, ¿vale?”
Pregunta Dawson, y Joey asiente.
“¡Joey, estás aquí! ¿Disfrutas de la fiesta?”
Le pregunta amistosamente.
“Es una gran fiesta, muchas gracias. Pero me temo que me voy a tener que
marchar pronto. No me siento bien.” Joey se disculpa con su jefa, que como
todos los demás, se preocupa por ella.
“Siento oír eso. Es normal, con todo el estrés eso. Espero
que te pongas bien, Joey. Espero verte el lunes en el trabajo. Eres un miembro
importante del equipo. Ahora más que nunca.” Dice Nina, poniendo
una mano en el hombro de Joey.
“Gracias Nina. Estaré allí, no te preocupes. Estoy segura
de que mañana ya estaré bien.” Dice Joey.
“De nada. Nos vemos, Joey.”
Tras despedirse de una par de personas más, Joey se encuentra con Dawson
en el vestíbulo. Él tiene ya os abrigos y está esperándola.
Dawson y Joey dejan el hotel, con Dawson abriéndole las puertas a Joey,
su brazo rodeándola todo el tiempo, y la cabeza de Joey sobre su hombro.
El portero les pide un taxi, y cuando se acercan al coche, Dawson abre su abrigo
y lo pone sobre sus cabezas, protegiéndoles a ambos de la implacable lluvia.
Restaurante Renaissance en Nueva Orleans.
Vemos a Pacey y a Brecher en el restaurante de Danny, en Nueva Orleáns.
El restaurante, como siempre, está muy elegante con una buena iluminación
e impregnado de los olores del pan recién hecho, la ternera y la sopa.
Los clientes parecen a gusto mientras comen, el ambiente en general es agradable.
“¡Enhorabuena, Pacey! Has hecho un trabajo excelente.” Exclama
Brecher cuando habla con Pacey, mirando a su alrededor apreciativamente.
“Gracias, hombre.” Responde Pacey sonriendo orgulloso y mirando también
él a su alrededor. Es verdad. Ha hecho un gran trabajo en el poco tiempo
que lleva aquí y lo sabe. Al principio pensó que no iba a poder,
pero si lo había hecho. Muy pocas veces en su vida se ha sentido como en
este momento, rodeado por su propio éxito.
“De nada. Siempre supe que estabas hecho para llevar un restaurante, chico,
desde la primera vez que te vi en Boston. Tienes madera. Y ahora vas a tener aún
más éxito. (Se acabó el sueldo de una ciudad pequeña,
ahora estás en la gran ciudad, Pacey)” alardea Brecher. Está
muy orgulloso de él y no podría estar más contento de haberle
dado el trabajo.
“Lo agradezco. Nunca podré agradecerte lo suficiente este trabajo.”
Dice Pacey hablando de corazón.
“No hay problema. Ha sido un placer. Entonces... ¿qué tal
si vamos a celebrarlo? ¿Qué dices?” Le pregunta Brecher en
voz baja mientras mueve las cejas a lo Groucho Marx. “Una noche en la ciudad.
Verás la Nueva Orleáns salvaje de noche, y déjame decirte
algo: te va a encantar. Las mujeres son increíbles ahí fuera, y
creo que es todo lo que necesitas saber.”
Brecher le mira y Pacey gruñe suavemente.
“Por cierto, ¿qué tal vas con las mujeres estos días?”
Pregunta Brecher, sorprendido por la respuesta de Pacey, no es la que él
esperaba, desde luego.
“Hmmm...” Empieza Pacey. “Ha sido un camino pedregoso, la verdad.”
“¿En serio? Cuéntame, ¿qué ha pasado?”
Pregunta Brecher, medio sonriendo. Pacey no está seguro de poder confiar
en él pero, ¿quién le queda, no?
“Bueno, acabo de romper con mi novia, con la que he estado un tiempo obsesionado.
La ruptura a sido de mutuo acuerdo pero no era ese el resultado que esperaba cuando
volvimos a juntarnos hace unos meses.” Se encoge de hombros. “Y aunque
sé que ha sido lo mejor, sigue siendo... otro fallo más en mi vida,
supongo.” Contesta Pacey, ciertamente sintiéndose incómodo
hablando de esto con Brecher. Con Audrey era fácil, tal vez porque no necesitaba
explicar demasiado, Audrey ya lo sabía. Suponía que el único
que no lo sabía era él.
“Ah, ya veo. A mí me ha ido bastante bien con las damas. He estado
con algunas aquí y allí. Ha sido divertido.” Dice Brecher,
dando un trago a su cerveza y diciéndolo como si fuese lo más normal
del mundo. Y lo sería si no fuese porque está casado.
“¿Sí?” Dice Pacey forzando una sonrisa. Puede ver que
Brecher sigue siendo le mismo tipo infiel que siempre fue, liándose con
otras mujeres a pesar de estar casado. Pacey empieza a recordar porque empezó
a dejar de gustarle en primer lugar. La gente infiel no es gente en la que puedas
confiar. Su gesto se vuelve sombrío cuando se da cuenta de algo, Maddie
y él, la relación ilícita. Mientras sigue pensando en eso,
Brecher sigue con la conversación sin notar el cambio de humor de Pacey.
“Entonces, ¿qué tal si salimos por ahí cuando se cierre
esto? Te enseñaré como pasar un buen rato de verdad en Nueva Orleáns.
Podemos ligarnos a algunas tías.” Dice Brecher mientras se ríe
de su propia gracia.
“Claro, suena divertido.” Dice Pacey forzándose a sí
mismo a dejar de lado el recuerdo de su aventura prohibida. “Déjame
comprobarlo todo y cuando todo esté listo, nos podemos ir.”
“Claro, hombre, adelante.” Dice Brecher sonriéndole como si
fuese su mejor amigo en el mundo entero mientras termina su cerveza. Aunque la
cara de Pacey es seria mientras se dirige a la barra. Por alguna razón,
que Brecher piense que él es uno de sus mejores amigos, le revuelve el
estómago.
La fiesta en Nueva York.
Ethan y Samantha miran a Dawson y Joey irse de la fiesta. Se miran el uno al otro,
sonríen y bajan la mirada a sus respectivas copas.
“Espero que esté bien.” Dice Samantha, alzando la vista para
mirarle.
“Estoy seguro de que se pondrá bien. Dawson está con ella.”
Ambos asienten y se sonríen, a ninguno les hace falta decir lo que parece
obvio. Se quedan en silencio, pero no es un silencio incómodo, es más
bien agradable.
“Quería agradecerte que me invitases esta noche.” Sam le mira
directamente a los ojos mientras suavemente pone la mano sobre la suya.
“Debería agradecerte yo l que me acompañases. He disfrutado
mucho de tu compañía.” La mira mientras ella sonríe,
baja la cabeza y la vuelve a subir para mirarle.
“Las costas este y oeste son sitios muy distintos.” Ella echa un vistazo
a la habitación antes de volver a mirar a Ethan que no le quita ojo de
encima.
“Si que lo son.” Se sonríen de nuevo antes de que Ethan vuelva
a hablar. “Entiendo que Dawson tiene su propia casa, así que, ¿dónde
vives tú?”La mira esperando su respuesta preguntándose más
y más sobre esta mujer que está sentada junto a él. Ha sido
así desde que la conociese en la noche de Halloween, y las preguntas le
ocupaban tanto la mente que acabó marcando el número de teléfono
que ella le dio aquella noche en el mirador del Empire State.
“Estoy viviendo con mi tía.” Dice ella algo brusca, esperando
que él coja la indirecta de que no quiere hablar de sus condiciones de
hospedaje.
“No pretendía molestar.” Dice Ethan la darse cuenta del tono
que ella ha utilizado en su última respuesta.
“Oh, no lo has hecho. Es sólo que, bueno, es...” Se para por
un instante mirándole con ojos suplicantes.
“Complicado.” Propone él, y ella sonríe.
“Entonces, Sam, Sammy, Samantha... ¿Qué quieres contarme sobre
ti?” Dice intrigado por cual será su respuesta.
“Hmm, en realidad me gustaría saber más sobre ti.” Ella
le mira directamente a los ojos, que a su vez la miran brillantes. “Mi vida
es bastante aburrida.”
“¿Qué quieres saber? Soy un libro abierto.” Sonríe,
preguntándose mientras tanto cuál será su pregunta y al mismo
tiempo estando seguro de que su vida no es tan aburrida como le quiere hacer creer.
Ninguna vida es aburrida cuando se mira detenidamente.
“Dime qué quieres de tu vida en un futuro cercano.” No es la
pregunta que él estaba esperando. Él esperaba algo más del
estilo de ¿tienes un montón de hermanos? ¿Dónde has
nacido? Y cosas así, le sonríe y piensa ‘ ¡Guau! Esta
mujer va directa al grano.’
“¿Qué quiero de mi futuro próximo?” Parece pensar
en ello. “Bueno, yo... Me gustaría...”
“Puede sonar extraño.” Sam ve como se le entrecortan las palabras.
“Lo siento si he ido demasiado lejos.”
“Realmente me gustaría escribir.” Finalmente deja salir, mirándola
expectante como buscando su aprobación a lo que acaba de decir.
Ella sonríe, asintiendo, contenta de que se haya abierto a ella.
“¿Y qué hace que quieras escribir?” Ve como sus ojos
se iluminan mientras le cuenta su vida y como siempre andaba de un lado para otro
de niño porque su padre estaba en el ejército.
“He visto un montón de cosas y creo que podría ser interesante
escribir sobre mis experiencias, para aclarar mi mente y, con un poco de suerte,
otros chavales que están pasando por lo mismo se puedan sentir identificados
y no se sientan tan desconectados todo el tiempo. Lo pasé bastante mal
viajando de acá para allá y escribir era, de algún modo,
mi terapia.”
Sam mira hombre que sentado a su lado y le parece bigger than life según
le escucha hablar de todos los sitios que ha conocido y las cosas que ha visto.
Le resulta intrigante, y eso es algo que muy pocos hombres pueden decir. “Y
realmente me gustaría sentar la cabeza.” Ese comentario coge a Sam
un poco por sorpresa al principio, pero después lo entiende.
“Yo soy algo así como lo contrario.” Ella habla un poco apocada.
“No salí del barrio donde pasé mi infancia hasta casi los
veinte. Sentía la necesidad de escribir pero por otra razón. Mi
razón era poder viajar a sitios con los que solo podía soñar.
Inventé mi propio mundo por donde viajaba y exploraba, y era fantástico
porque en realidad nunca iba a ningún lado. A veces cogía un libro
y casi olvidaba comer, solo pensaba en leer, leer y leer. Y cuanto más
leía más era capaz de imaginar. Cuanto más vivía,
incluso en mi aburrida vida, más era posible imaginarme cosas, hasta que
ya no pude guardarlo durante más tiempo en mi interior y empecé
a escribir.” Ethan puede sentir como el tono de su voz cambia de triste
a lleno de excitación.
“Parece una razón muy válida.” Dice él.
“Sí, lo es. ¿Sabes lo que dicen? Que para ser escritor tienes
que tener una infancia terrible.”
“Supongo que tienen razón, al menos en lo que respecta a nosotros.
Quiero decir que, si todo es perfecto, ¿sobre qué vas a escribir?”
“Exactamente.” Sam ríe, un momento de compresión se
abre ante ellos.
“¿Qué te parece si algún día intercambiamos
las historias sobre las que hemos escritos? Apostaría a que son diferentes
pero aún así tendrían algún punto en común.”
“¿Que sería?” Inquiere Sam.
“Que no importa que sean reales o no, son apasionantes.”
Sam asiente de acuerdo, mientras se mueve solo una pizca para apoyarse más
en Ethan mientras él sigue hablando.
Apartamento de Joey.
El taxi les deja justo en frente de casa de Joey, al otro lado de la calle. Dawson
paga la carrera y Joey abre el paraguas que Dawson sostiene cubriéndoles
a ambos. El brazo de ella alrededor de la cintura de él, el brazo de él
rodeando los hombros de ella, cruzan la calle con cuidado. Entran en el edificio
y finalmente llegan al piso de ella, Dawson siempre sosteniéndole la puerta.
Inmediatamente, Joey se quita el abrigo y deja las llaves y el bolso en la mesa.
Dawson la mira atentamente mientras ella se quita los zapatos y se tira en el
sofá. Ahora no está tan pálida, sólo parece cansada.
Él enciende algunas luces y se dirige a la cocina, quitándose el
abrigo de camino.
“Jo, ¿quieres tomar algo? Agua o té, oh, espera, tienes Sprite,
eso podría ayudarte a sentar el estómago.” Grita Dawson desde
la cocina mirando en la nevera.
“No, estoy bien, sólo necesito descansar un poco y tener a mi mejor
amigo a mi lado.” Le dedica una amplia sonrisa al verle volver de la cocina
mientras estira una mano hacia él.
“Bueno, creo que eso puedo hacerlo.” Dice él rodeando el sofá
para sentarse y coloca los pies de ella en su regazo. Ella suspira y un momento
después se recoloca en el sillón para poder verle mejor.
“Dios, esta noche estaba aterrorizada. Todo le tiempo sentía que
me iba a desmayar.” Dice Joey, ese comentario hace que Dawson la mire sorprendido.
“No lo imaginaba, Jo, ni por asomo.” Dice Dawson, masajeándole
un poco los pies. “Parecías tan segura y tranquila, totalmente relajada
con todos y con todo una vez que entramos en el salón.”
“Y lo estaba, de alguna manera, lo estaba, pero al mismo tiempo estaba muerta
de miedo pensando que en cualquier momento iba a equivocarme y a avergonzarme
o parecer una tonta.” Joey se ríe suavemente de sí misma,
apartándose unos mechones de pelo de la cara.
“Nunca harías eso, Jo.” Dice Dawson sinceramente, mirándola.
“Tienes mucho talento y esa personalidad magnética que atrae la atención
de todo el mundo. Es casi como si irradiaras ese brillo y energía natural
que atrae a los demás. Y puedo decirte que hoy vi claramente como todos
te respetan como persona y como editora.”
(“Rinse” de Vanessa Carlton empieza a sonar de fondo.)
“¿Qué te hace estar tan seguro, Dawson? ¿Qué
hace que tengas tanta fe y confianza en mi?” Pregunta Joey con curiosidad,
mirándole fijamente. Siempre hace lo mismo. Dice lo que necesita oir, y
lo que es mejor, sabe que está siendo sincero, no se lo dice solo para
aumentar su autoestima.
And if she runs away she fears she won’t be followed
What could be the worse than leaving something behind
And as the depth of oceans slowly become shallow
It’s loneliness she finds….
“Porque, Joey, tu nunca has fallado antes, ¿por qué ibas a
empezar ahora?¿Porqué ibas a fallar en esto?” Dice Dawson,
dándole palmaditas en los pies, animándola.
If only he was mine
“Me adjudicas demasiado mérito, Dawson, he fallado en muchas cosas,
cosas que he hecho, que he dicho, decisiones que he tomado.” Dice Joey,
emocionándose un poco. Al menos puede estar segura de estar invirtiendo
bien su dinero. ¿Debería... debería hablarle de ello? De
todas las preguntas que se ha estado haciendo últimamente, de sus sesiones.
‘¿A qué estás esperando?’ era lo que Audrey le
había dicho esa misma mañana. ¿A qué estaba esperando?
¿Qué pensaba que iba a salir de todo esto?
How she’d be soothed, how she’d be saved if he could see
She needs to be held in his arms to be free
“¿Sabes una cosa, Jo?” Dice Dawson, haciendo que ella le mire.
“Cometer errores, tomas decisiones equivocadas es parte del camino hacia
la madurez, y todos lo hacemos.”
“¿Qué pasa si cometes los mismos errores una y otra vez, Dawson?
¿Forma eso parte de madurar y crecer?” Pregunta ella ansiosa por
saber su respuesta. “¿Qué pasa si cometer los mismos errores
una vez detrás de otra me está impidiendo crecer? ¿Qué
pasa si dejo preguntas sin responder así? ¿Qué pasa con las
oportunidades perdidas?”
She’s been wishin’ on the stars that shine so bright
For answers to the questions that will haunt her tonight
Dawson la mira serio, sus palabras haciendo mella en un lugar que no está
listo para explorar todavía.
“No te preocupes por crecer, Jo. Tenemos 24 años, todavía
tenemos que crecer un montón y experimentar un montón de cosas en
nuestra vida. Y lo harás, Jo, madurarás y las vivirás. En
realidad, ya lo has hecho, pero es posible que no puedas ver lo que yo.”
Dice Dawson con una sonrisa. “Y es posible que cometer los mismos errores
sea una parte de madurar.”
But everything happens for reasons that she ill never understand
‘til she knows the heart of a woman will never be found in the arms of a
man
“Sí, tal vez.” Dice Joey en voz baja, sonriéndole y
captando su mirada, diciéndose todo lo demás que necesitan o quieren
decir con esa mirada, esa que les mantiene conectados diciéndoles que por
una vez, van a crecer juntos y no alejados.
She’d do anything to spakle in his eye
She would suffer, she would fight, and compromise
She’s been wishin’ on the stars that shine so bright
For answers to the questions that will haunt her tonight
Lejano, se puede oír el sondo de la lluvia al caer sobre las ventanas,
envolviéndoles en un momento atemporal.
El Hospital de Capeside.
Vemos a Grams, Jack y Doug en la sala de espera. Jack tiene el brazo alrededor
de Grams para consolarla mientras coge de la mano a Doug. En sus rostros es visible
la preocupación cuando los médicos entran en la sala. Se levantan
inmediatamente para oír las novedades.
“Sentimos darles estas malas noticias pero Amy tiene neumonía. Desgraciadamente,
el caso de Amy es muy grave, podría haber muerto si no se hubiesen dado
cuenta de que tenía fiebre tan pronto como lo hicieron. Estamos haciendo
todo lo posible con el tratamiento y deberá quedarse ingresada hasta que
la enfermedad desaparezca por completo. Eso podría suponer varias semanas.”
Dice unos de los médicos.
Grams cae y empieza a llorar, desconsolada mientras Jack la abraza e intenta consolarla.
Doug cierra los ojos y deja caer la cabeza, suspirando sonoramente.
“Tenemos una asistente social a la que puede ver ahora. Está esperándole
fuera para hablar con usted sobre Amy.” Dice el segundo médico.
“Muy bien, hablaré con ella. Nos mantendrán al tanto de la
progresión de Amy, ¿verdad?” Pregunta Jack a los médicos.
“Sí, uno de nosotros les irá informando.” Contesta el
segundo médico.
“Gracias.” Dice Jack, abatido desde el momento en el que oyó
mencionar a un asistente social.
Con eso, los médicos se van y entra la asistente social.
“Hola, soy la srta. Caroline, la asistente social del hospital.” Dice,
presentándose a Jack, Doug y Grams.
“Hola, encantado de conocerla.” Responde Jack educadamente. A continuación
la srta Caroline saluda a Doug y a Grams también.
“Vamos a sentarnos.” Dice la srta Caroline, y todos se sienta. “Según
me han dicho, su hija Amy, tiene neumonía, y no tiene buena pinta. Sé
que no es su hija biológica. ¿Puedo preguntar cómo acabó
Amy viviendo con usted? Un poco saber cómo se ha criado.”
“Amy era la hija de mi mejor amiga, Jen, que murió hace poco. El
padre biológico de Amy se desentendió, asi que Jen tuvo que criarla
ella sola. Yo la ayudaba, por supuesto, igual que Grams, aquí presente.
En general ha estado bastante bien. Conseguí la custodia hace sólo
unas semanas. Sabemos que Jen quería que Amy estuviese con nosotros.”
Explica Jack, tratando que el último punto quedase completamente claro.
“Ya veo. Siento su pérdida.” Dice la Srta. Caroline.
“Gracias.” Responde Jack.
“Entonces, ¿Amy ha estado viviendo con ustedes desde la muerte de
su madre?” Pregunta la Srta. Caroline.
“Sí, ha estado viviendo conmigo y con la abuela de Jen.” Contesta
Jack, señalando a Grams que está a su lado.
La Srta. Caroline asiente y pregunta. “Entonces, ¿cómo le
ha pasado esto a Amy?”
“Ha sido mi culpa. Olvidé cerrar la ventana.” Dice Grams, limpiándose
las lágrimas que no dejan de brotar.
“No, eso no es verdad.” Dice Jack, defendiéndola. “Ha
sido culpa mía. He estado trabajando mucho. Normalmente compruebo todo
antes de irme a trabajar, pero tenía prisa y lo olvidé. Debería
haber prestado más atención a Amy. Debería haberme asegurado
de que todo estaba bien. Podría haber evitado lo ocurrido.”
Doug baja la cabeza de nuevo. Sabe que cuando Jack se pone así, no hay
manera de hacerle cambiar de actitud.
“Mire, no se trata de ver quién es el culpable y quién no.
Pero debo advertirle de que esto tendrá consecuencias.” Dice la Srta
Caroline.
“¿Qué tipo de consecuencias?” le pregunta Jack, aunque
y sabe la respuesta. Su corazón se detiene mientras espera su contestación.
“Su expediente de la custodia puede ser revisado si el problema persiste.”
Contesta suavemente la Srta. Caroline.
El rostro de Jack muestra dolor al oír las noticias. Asiente mientras se
muerde el labio superior y mira a Doug. Éste le aprieta la mano para consolarle
y Grams comienza a llorar de nuevo.
En algún lugar del centro de Nueva Orleans.
Pacey y Brecher entran en un bar en la parte francesa de Nueva Orleáns.
El bar está lleno de gente, algunos están bailando, otros juegan
al billar, y otros muchos simplemente miran a su alrededor buscando a alguien
a quien llevarse a casa esta noche. Se abren paso entre la gente de camino a la
barra a ver si consiguen un par de asientos.
“Creo que me estoy volviendo demasiado viejo para esto.” Le grita
Brecher a pesar de que están sentados el uno junto al otro.
“¿Estás de broma? Este sitio tiene ambiente, estilo, en canto,
¿de qué estás hablando?” Danny puede notar el sarcasmo
en su voz.
(“Why Georgia” de John Mayer empieza a sonar de fondo.)
“No me digas que ahora pasas de estos sitios, la última vez que lo
comprobé, todavía te gustaba hacer marcas en el cabecero de tu cama.”
Danny ríe mientras echa un vistazo a su alrededor para ver las maravillas
del bar.
I am driving up 85 in the
Kind of morning that lasts all afternoon
Just stuck inside the gloom
“Puede que suene raro, pero creo que necesito tirar ese cabecero a la basura.”
El barman le da a Pacey su bebida mientras Brecher se gira hacia él un
poco soprendido.
“¿Pacey Witter ha colgado el sombrero? Nunca pensé que vería
el día en que eso ocurriese.” Dice Danny con tono de desprecio utilizando
la jerga irlandesa. “Tu y yo estamos hechos de la misma madera, confía
en mí, pasará, y te darás cuenta de las maravillas que puede
ofrecerte un lugar como este otra vez.” Dice, guiñándole un
ojo.
4 more exits to my apartment but
I am tempted to keep the car in drive
And leave it all behind
“Cosas más raras se han visto, tío.” Dice Pacey; de
repente, la idea de qu Danny y él estén hechos de la misma madera
le está revolviendo el estómago. No es como él No lo es.
Pero hay una vocecita en el fondo de su cabeza que no deja de decirle ‘¿Cuál
es la diferencia? Él es infiel a su mujer, y tu te acuestas con mujers
que son infieles a sus maridos.’ ‘No es lo mismo.’ Se contesta
a sí mismo.
Cause I wonder sometimes
Bout the outcome
Of a still veredictless life
Molesto, sacude la cabeza y mira a derecha e izquierda, sintiendo que alguien
le está mirando. No se equivoca. Dándose cuenta de adonde mira Pacey,
Danny se disculpa con una sonrisa.
“Ahora vuelvo.” Danny se dirige lentamente al cuarto de baño
al fondo del bar.
Am I living it right?
Am I living it right?
Una vez que no hay moros en la costa, Pacey siente un cálido aliento en
le cuello
“Hola.” Dice una voz de marcado acento sureño.
Pacey gira la cabeza para ver a una mujer, a una preciosa mujer, para ser más
exactos. Pelo largo, moreno, ligeramente rizado en las puntas, grandes ojos marrones,
labios carnosos, vestido ajustado. Ella coloca la mano en la barra mientras se
inclina sobre ella. Pacey la mira de arriba abajo, entonces se gira para poder
mirar hacia delante.
I rent a room an I fill the spaces with
Wood in places to make it feel like home
But all I feel’s alone
It might be a quarter life crisis
Or just the stirring in my soul
“¿Te importaría invitar a una chica a una copa?”
La mujer se sienta en el taburete junto a él. Pacey observa mientras ella
cruza sus largas y esbeltas piernas, después la mira a la cara. Ella se
gira levemente hacia él y él la mira apreciativamente.
“¿Te gustan las mujeres mayores?” le pregunta con una sonrisa,
hablando suavemente con su acento del sur.
Pacey no puede evitar dejar escapar una ligera risita, lo que pilla a la mujer
por sorpresa. “Sabes, ya he pasado por esto antes, bueno, no exactamente
por esto, pero por algo muy parecido.” La mujer le mira con cierta perplejidad,
pero enseguida le sonríe seductora.
So what, so I’ve got a smile on
But it’s hiding the quiet superstitions in my head
“Bueno, cielo. No has pasado por esto, conmigo.” Se gira en perpendicular
a la barra y pone una mano en el hombro de Pacey.
No puede hacer esto. Bueno, en realidad podría, pero no lo va a hacer.
Este es el tipo de persona que ha ido los últimos 5 años con la
excusa de no tener su supuesto amor verdadero a su lado. ¿Cuál sería
la excusa ahora? No. Esta no es la persona que quiere ser, y no lo va a ser. Lo
ve claramente.
Don’t believe me
When I say I’ve got it down
“No quiero parecer borde, pero quiero pensar que ya he superado esta etapa.”
Dice, señalándose a ambos.
Everybody is just a stranger but
That’s the danger in going my own way
I guess it’s the price I have to pay
“Tú mismo.” Dice ella deslizándose del taburete y dejando
que u vestido se suba lo suficiente para que se le vean bien os muslos, aún
le mira buscando algún tipo de reacción a sus encantos. Pero no
la encuentra, así que se a, no sin lanzarle una mirada ofendida antes de
alejarse.
Lo que Pacey no sabe es que Danny ha estado observando la conversación
desde lejos. Una vez que la mujer se ha ido, vuelve sentarse junto a Pacey, en
su cara se ve que se siente defraudado. “Estás loco para dejar marcharse
a un bombón como ese.” Ese comentario pilla a Pacey con la guardia
baja. Y entonces comprende que salir esta noche no ha sido una buena idea.
Pacey se levanta y se prepara para irse. “Te veo mañana en el trabajo
Danny.” Dice.
“¡Eh, Witter!” Dice Danny haciendo que Pacey se de la vuelta.
“¿Qué pasa?” Danny le mira interrogante.
Still “everything happens for a reason”
Is no reason not to ask myself
“Digamos que no todo gira en torno al sexo, y que el sexo no es la respuesta.
Me voy casa.” Pacey se marcha del bar dejando tras él a un Danny
atónito. Después de un momento, va hacia a mujer con la que ha estado
hablando Pacey hace tan solo unos instantes y es recibido con una cálida
sonrisa.
If I am living it right
Am I living it right?
Am I living it right?
Why Georgia, why?
De vuelta al Hospital de Capeside.
Saliendo de la habitación de Amy, aturdido, Jack se arrastra por el pasillo,
sin saber muy bien a dónde va. Parando por fin en mitad del pasillo, mira
a los lados y ve una salita con sillas no muy apartada de la central de enfermeras.
Se dirige hacia una de las sillas y se deja caer en ella, suspirando con fuerza.
Intentando mantenerse entero, Jack busca en la agenda de su teléfono móvil,
mira en la agenda y finalmente selecciona un número.
“Hola, soy yo.” Dice, sintiendo como las lágrimas y la angustia
empiezan a aflorar. “Si, es genial oír tu voz, te echo de menos,
..., no, estoy bien... en serio.”
Poniendo la mano en la frente, intentando que las lágrimas no broten, su
cuerpo empieza a estremecerse mientras los sollozos surgen mudos, luchando por
salir libremente.
“Vale, te he mentido.” Dice, las palabras apenas le salen. “Amy
está enferma, tiene neumonía. Supongo que alguien dejo la ventana
de su habitación abierta por accidente mientras ella estaba dentro y cuando
Grams fue a verla tenía mucha fiebre, asi que la trajimos al médico.
Sí, dicen que se pondrá bien, pero es grave... dicen que podría
haber muerto. Mi niña, el único lazo que me queda con Jen podría
haber muerto y yo no estaba allí. Estaba trabajando y Grams cuidaba de
ella. Sé que no es culpa de nadie y que ya ha pasado, pero se pone peor.
Una asistente social vino a vernos y empezó a dejar caer comentarios. Cosas
como ésta podrían tener consecuencias, que mi papel como padre adoptivo
podría ser cuestionado. Esto es genial, como si necesitase que pasase esto
para complicarnos más las cosas. No, Grams todavía está con
Amy, yo estoy en una sala tranquila del hospital Oh, Dios, ¿qué
hago? No sé como ayudarla o a Doug, o incluso a mi mismo. Lo único
que quiero es que Amy esté con nosotros. Si la hubiese perdido... Se que
me estoy precipitando en las conclusiones y que esto podría quedarse en
nada, pero vamos, ¿alguna vez algo ha desaparecido y por arte de magia
todo ha estado bien? ¿Por qué no pueden dejarnos en paz y dejarme
criarla como Jen quería? ¿Por qué tiene que ser una lucha,
por qué no pueden simplemente dejarme que la quiera y ser un padre para
ella? Ya ha perdido mucho, ¿por qué no puede dejarla tranquila todo
el mundo?”
Mientras unas cuantas lágrimas caen por sus mejillas, su corazón
late a mil por hora y su cuerpo aún tiembla un poco, hace una pausa durante
un minuto, ignorando la voz al otro lado de la línea al oír un ruido
en el pasillo, temiendo que alguien haya podido estar escuchando todo el tiempo.
Espera unos minutos más de silencio antes de continuar.
“Sí, lo siento. Pensé que había oído algo.”
Dice, respirando hondo varias veces. “Lo que me hace falta ahora mismo es
que alguien escuchase todo eso y se lo dijese a los asistentes sociales o al Defensor
del menor. ¿Qué hago? Dime lo que hacer porque yo ya no lo sé.
Una parte de mí simplemente quiere huir de todo, coger a Amy, irme y empezar
de nuevo en otro lado. Lo sé, sé que tienes razón. Tienes
razón, todavía no se ha decidido nada, y sólo estoy... ¿pero
qué pasa sí...? ¿Qué pasa si se la llevan?”
Incapaz de controlarse a. La tranquilizadora voz que hay al otro lado de la línea
incapaz tampoco de calmarle, Jack empieza a llorar, ahogando sus sollozos con
su mano y su camisa.
Apartamento de Joey en Nueva York.
Dawson y Joey están en el apartamento, relajándose en el sofá.
Joey todavía está tumbada, sintiéndose mucho mejor ahora,
después de dejarse convencer por Dawson y tomarse algo de té, y
Dawson está sentado al otro lado del sillón. Está reclinado
un poco de lado para verla mejor. Joey le está hablando, su voz desvaneciéndose
de pronto dejando un silencio palpable en la habitación.
Dawson mira como Joey lucha por mantenerse despierta. Sonríe mientras ve
como su boca se abre ligeramente y su respiración se hace más suave.
Él empieza a levantarse, haciendo que ella se despierte. “Dawson.”
Dice adormilada.
Él mira su reloj. “Jo, es realmente tarde, y debería irme.”
Dice mientras se levanta del sofá y busca sus zapatos, de los que se deshizo
hace ya un buen rato.
Joey se incorpora y le mira mientras él se pone los zapatos.
“Podrías quedarte.” Y ella siente como su corazón se
acelera, dándose cuenta de exactamente lo que acaba de decir. ‘¿Cuál
es el problema? Solíamos hacer esto todo el tiempo, y no hace mucho’
piensa para si.
Dawson la mira y vuelve hacia donde está ella, permaneciendo de pie junto
al sofá, mirándola. “¿Estás segura? No crees
que podría ser...”
“Que podría ser qué, Dawson. Hemos hecho esto posiblemente
miles de veces, simple y llanamente.” Hay una pausa entre ellos, y parece
que él va a decir algo, pero no lo hace. “Dawson, es tarde y estoy
cansada, ¿tú no?” Ella le mira a los ojos, esos ojos de color
azul oscuro, y él le mantiene la mirada, intentando leer en sus ojos verdes
Joey simplemente se levanta y va hacia la habitación, pero no antes e girarse
y ver a Dawson todavía de pie en medio del salón.
“¿Vienes?” Le pregunta, sonriendo ligeramente, pensando que
una parte de ella quiere que él diga sí, y la otra parte piensa
que está loca por hacer esto. Esta noche, de todas las noches, piensa que
está loca por hacer esto.
“Vale.” Dice él, aún un poco indeciso. Por alguna razón,
esta vez parece... diferente. No a causa de ella, pero... Hasta ahora, cuando
habían compartido una cama había sido en sitios conocidos para él.
Pero ahora están en el apartamento de ella y la sensación es...
diferente. Pero descarta ese pensamiento mientras la sigue a su habitación.
Ambos se dirigen a la cama, Dawson quitándose la chaqueta del traje.
“¿Las mismas posiciones de siempre?” Pregunta Joey, mirándole
interrogante y viendo que él tiene la mirada perdida.
“En realidad, no.” Dice él sacudiendo a cabeza y volviendo
al presente.
“¿No?” Pregunta ella juguetona, alzando las cejas.
“Ahora duermo en el otro lado, espero que no te importe.”
Ella no puede evitar sonreír mientras asiente. “¿Por qué
no me sorprende?”
Dawson la mira frunciendo el ceño. “¿Qué?” Dice,
intrigado por su comentario.
“Yo también duermo en el otro lado ahora.” Dice con una leve
risa, sonriendo mientras intercambian los lados.
Ambos se meten en la cama, Dawson tumbado boca arriba y Joey de lado. Los dos
están reflexionando sobre su situación. Han hecho esto un montón
de veces, y se preguntan durante cuánto más podrán hacerlo.
¿Tendrán 40 años y aún dormirán juntos como
si nada hubiese pasado entre ellos? ¿Cómo si fueran dos niños?
Cuando uno de ellos tiene pareja, parece seguro, pero en cambio cuando no la tienen...
es diferente.
(El tema instrumental de Dawson & Joey empieza a sonar de fondo)
“Dawson.” Le llama casi en un susurro.
“Si.” Responde él girándose para mirarla a la cara.
Joey también se mueve asi que ahora está tumbada sobre su lado derecho
con la cabeza apoyada en la mano.
“Necesito decirte algo.” Anuncia. Dawson se mueve de nuevo y ahora
está tumbado sobre su lado izquierdo y la cabeza apoyada también
en la mano, intrigado por lo que va a decir.
Joey lo dice muy rápida. “Estoy yendo a terapia.” Sus ojos
se encuentran con los de Dawson, que al principio se abren en sorpresa y después
sonríe.
“Ya iba siendo hora.” Dice, lo que hace que se gane un bofetón
amistoso de Joey. Entonces él ríe. “¿Desde cuándo?”
Pregunta.
“Desde hace unos meses, poco después de la muerte de Jen. Me sentía...
tan... sola y vacía. Murió tan joven. Pero eso no era todo. Necesitaba
entender muchas cosas. Aún lo necesito. Cosas que necesito comprender sobre
mí y... la gente que me rodea.” Se para, teniendo de nuevo la sensación
de que es muy pronto para hablar de ciertas cosas abiertamente. Cosas que todavía
necesita entender ella misma, de todas formas.
“Me alegro de que sintieses que podías pedir ayuda.” Dice él
apoyándola. “Recuerdo que después de que mi padre muriese
me sentía... bueno, un poco extraño y débil por tener que
necesitar ayudar de alguien. Pero me ayudó un montón.” Joey
asiente, recordando ella también aquella época y asimismo pensando
en todo lo que ha aprendido en tan poco tiempo en terapia.
Dawson camufla una risa y Joey le mira interrogante. “Sabes, Joey, esto
significa que cada día te estás volviendo más neoyorkina.”
Le dice, vacilándola.
“¿Por qué? ¿Porque estoy en terapia?” Ella le
empuja juguetonamente y él cae de espaldas a propósito. Ambos ríen
dándose cuenta de que la sensación de incomodidad se ha ido mientras
Dawson empieza a compartir sus experiencias en terapia con Joey escuchándole
atentamente, asintiendo y sonriendo, antes de hablar ella.
El tiempo pasa sin que ellos se den apenas cuenta, como siempre.
En una calle de Manhattan, New York City.
Vemos a dos personas caminando lentamente por una calle desierta. El asfalto y
todo lo demás brilla a consecuencia de la lluvia que ha caído antes.
Los dos se lanzan miraditas el uno al otro y ríen, rompiendo el silencio
del lugar. Ethan y Samantha se sonríen y ella para de repente. Haciendo
que Ethan mire a el asa que hay tras ella.
“Ya hemos llegado.” Dice ella con una sonrisa y él ríe
suavemente.
“Ya veo, eh, me lo he pasado muy bien esta noche, gracias por acompañarme.”
Dice Ethan, arrastrando los pies.
“Yo también me lo he pasado bien, espero que Joey se encuentre mejor.
Debería llamarla mañana y asegurarme.” Dice Samantha, y Ethan
asiente, de acuerdo con ella.
“Sí, espero que sólo fuesen los nervios o algo y no que haya
tenido una intoxicación alimenticia en su propia fiesta de ascenso.”
Dice Ethan, haciendo que Samantha se ría.
“Oh, sí, una intoxicación en tu propia fiesta no suena bien.
Si alguna vez te ascienden, asegúrate de que alguien pruebe la comida por
ti de antemano.” Ríe Samantha.
“¿Un envenenamiento intencionado, un ataque a Joey a lo mejor?”
dice Ethan levantando una ceja.
“Hmm, eso te convertiría en sospechoso u, ¿otro compañero
celoso?” Dice Samantha imitando su ceja levantada. Se miran el uno al otro
durante un momento antes de romper a carcajadas una vez más.
“Dawson y ella parecían bastante cariñosos esta noche, ¿crees
que hay algo que no me haya dicho?” Pregunta Ethan.
“No hace tanto que conozco a Dawson, pero te puede decir que su relación
con Joey es verdaderamente única, basándome en lo que he oído
y lo que él ha compartido conmigo por mi trabajo en la serie. Ya sabes,
esa que está basada en ellos dos y el resto de sus amigos.” Ethan
asiente. Joey ha hablado con él de la serie, hasta el punto de que ha llegado
a ver un par de episodios cuando ha tenido tiempo.
“¿Cuánto hace que le conoces?” Pregunta, intentando
no parecer demasiado interesado.
“Nos conocimos trabajando en su serie y salimos durante un tiempo, sólo
un escarceo de unas pocas semanas, nada profundo ni comprometido como lo que él
tiene con Joey.” Dice Samantha como quien no quiere la cosa.
“Sí, Joey y yo sólo llevamos trabajando juntos unos meses,
pero ella es una de mis amigos más íntimos aquí, nos entendemos
el uno al otro, y nuestra relación es como si fuésemos hermanos.”
Dice Ethan, riendo suavemente.
“¿Y ya está?” Pregunta Samantha. “¿No ha
habido nada además de eso?”
“No, ella es como mi hermana y ni salgo ni me cuesto con mis hermanas.”
Dice Ethan riendo. “Además ella estaba con Pacey cuando la conocí,
y nunca podría ser el otro.”
“No importa cuál sea nuestra relación con ellos, o cuál
sea su relación entre ellos, porque son una causa perdida.” Dice
Sam, riendo suavemente
“Sí, lo sé. Son amigos o quizás podrían ser
algo más pero ninguno de los dos dirá nada ni dará el primer
paso porque tienen miedo o están esperando a que el otro, que a su vez
espera que sea el primero el que de el primer paso... es una locura, te lo aseguro.”
Ethan ríe suavemente mientras Samantha asiente.
“Creo que es una verdad que se aplica a todo el grupo de Capeside/Boston.”
Dice Sam captando la atención de Ethan. “Es como si una parte de
si mismos disfrutasen torturándose, haciendo que todo sea difícil
y complicado en vez de ser directos y sinceros. El ejemplo principal serían
Dawson y Joey, si me puedo fiar de lo que va a pasar en la serie, es como si hubiesen
tenido todos esos obstáculos en su camino, siempre uno detrás del
otro. En la serie, Dawson hará que Sammy y Colby los superen. Pero en la
vida real es como si no pudiesen darse un respiro o tener la oportunidad real
de estar juntos y ser felices, porque siempre surge algo que los separa. O eso
he oído, y las veces que he podido verles juntos en el tiempo que llevo
aquí, a veces he deseado que alguien les hubiese encerrado en algún
sitio juntos y les hubiese dicho: ‘Venga, estad juntos, sed felices, ésta
es vuestra oportunidad.’ Porque no lo iban a hacer. Quiero decir que, ¿cuándo
llegas a ese punto en una relación en el que y es demasiado?”
“Bueno, eso si ESTÁS en una relación. Si lo estás,
es fácil saber si funciona o no. Puedes intentarlo e intentarlo, pero si
es que no, es que no.” Dice él, dejan su mente divagar. Pero rápidamente
vuelve al presente y mira a Samantha a los ojos. “Pero el problema está
cuando ni siquiera has podido intentarlo, ¿sabes? Entonces, la línea
o está tan clara. Y yendo más lejos, creo que con Dawson y Joey
ni siquiera existe esa línea, y si a han cruzado, lo que sea que les mantiene
juntos como amgos, borra la línea y la pone más lejos constantemente.”
Dice Ethan.
“Después de ver la serie y ver al supuesto Dawson y la supuesta Joey
juntos, creo que tienes razón, esa línea, como otras cosas normales,
no se aplican a ellos.” Ríe Sam.
“O simplemente adoran las situaciones difíciles o imposibles.”
Dice Ethan.
“¿Crees que alguna vez lo aran bien?” Pregunta Sam, curiosa
por ver su reacción.
“No lo sé, pero posiblemente no sin un empujoncito que les ayude.”
Dice Ethan con una sonrisa.
“Bien, ahora que hemos tenido este agradable momento de análisis
de las vidas amorosas de nuestros amigos.” Dice Samantha, y Ethan ríe.
“Creo que me voy. Se está haciendo tarde y no quiero enfrentarme
a mi tía a estas horas de la noche.”
“Bien, entonces... ¿te veo pronto?” Pregunta Ethan.
“Por supuesto.” Dice ella, sonriendo abiertamente.
“Genial.” Dice él, su sonrisa igualando a la de ella. “Entonces...
hasta que nos veamos.”
“Hasta luego, Ethan.” Dice ella, sonriéndole mientras le mira
por encima del hombro dirigiéndose a la casa. Ethan se queda allí
hasta que la ve entrar. Después va caminando hacia una calle principal
para buscar un taxi. Camina con las manos en los bolsillos, sintiéndose
bien.
La lluvia ha sido intermitente durante la noche, y parece que va a volver a empezar
a llover en cualquier momento. Aún así, él mira al cielo
contento. Ha sido una gran noche, piensa con una gran sonrisa en su rostro.
Hospital de Capeside.
Oímos que llaman a la puerta de la sala de espera donde están Jack,
Grams y Doug. Jack va a abrir la puerta. La abre y ¡es Andie! Como un soplo
de aire fresco, con una gran sonrisa y su melena rubia al viento, llena en la
habitación.
“¡Hola! ¿Qué estás haciendo aquí?”
Pregunta Jack mientras ella se tira a sus brazos. Él está muy contento
de volver a verla, y lo mismo le pasa a ella, a pesar de las circunstancias.
“Bueno, estaba tan preocupada por ti cuando hablamos por teléfono
que tenía que venir y estar contigo.” Dice ella, apartándose
un poco y mirándole. “Llamé al hospital y les dije que tenía
una emergencia familiar y que me tenía que ir. Después eché
unas cuantas cosas en una maleta y me vine para acá.”
Grams se levanta para abrazarla, y lo mismo hace Doug tras presentarles. Entonces
Jack se vuelve hacia ella, con expresión preocupada.
“Y puedes hacer esto... Quiero decir que, ¿el hospital está
de acuerdo?”
“El hospital me debe unas vacaciones, de todas formas, no las he cogido
en los tres años que llevo allí, así que pensé que
iba siendo hora de dedicar algún tiempo a mi familia, así que aquí
estoy.” Dice Andie, frotando la espalda de Jack.
“Eso es genial.” Dice Jack mientras se abrazan de nuevo, ella le abraza
fuerte, sabiendo y sintiendo lo mucho que él la necesita ahora en este
mismo momento, contenta de haber tomado la decisión correcta.
“¿Cuánto tiempo tienes intención de estar con nosotros?”
Pregunta Jack.
“Tanto como necesites.” Contesta Andie.
“No sabes lo que me consuela oirte decir eso.” Dice Jack, sonriendo,
y Andie e devuelve la sonrisa.
“¿Cómo está Amy?” Pregunta Andie, girándose
hacia Grams.
“No demasiado bien.” Contesta ella, aguantando las lágrimas.
“Los médicos dicen que vamos a tener que dejarla ingresada unos días
mientras está en tratamiento. Podría haber muerto, Andie.”
Dice Jack, con los ojos llorosos y la angustia evidente en su voz.
“Está bien, Jack. No ha muerto, ni lo hará. Y ahora que estoy
aquí, voy a hablar con los médicos y a ver qué pasa.”
Dice Andie, rodeando con un brazo a su hermano.
“¿Podrías? Creo que eso ayudaría. Estoy seguro de que
tú podrías explicarnos las cosas muhco mejor que ellos” Dice
Jack.
“Hecho, entonces. Ahora mismo voy a hablar con ellos.” Dice Andie,
y se gira hacia Grams. “¿Y cómo estás tú, Grams?
¿Va todo bien?” Pregunta, preocupada, rodeando a Grams con el brazo
que le queda libre.
“Estoy bien, niña. No tienes que preocuparte por mí.”
Responde Grams poniendo su manos sobre la de Andie, que descansa en su hombro.
“Bien. Voy a ver si encuentro a un médico con el que pueda hablar.”
Dice, sonriéndoles a los tres tranquilizadoramente antes de salir de la
habitación.
Jack se queda mirando al sitio donde acaba de estar Andie y sonríe. Andie
está aquí. Quizás no pueda arreglarlo todo porque, ¿quién
puede hacerlo en este momento? Pero al menos está aquí. Por fin.
El episodio termina con un montaje de escenas.
(Rain, de Madonna, empieza a sonar de fondo.)
I feel it, is coming...
Rain, feel it on my fingertips
Hear it on my window pane
Your love’s coming down like
Rain, wash away my sorrow
Take away my pain
Your love’s coming down like rain
Vemos a Pacey sentado en un sofá, en su casa, mirando la televisión
con el mando a distancia en sus manos, sin ver realmente lo que echan. En realidad
está pensando en algunas cosas que ha hecho, cosas que no quiere volver
a hacer. Decisiones que no esperaba tomar. Buscando el perdón por la cuenta
que le trae. No volverá a ser así nunca más.
When your lips are burning mine
And you take the time to tell me how you feel
When you listen to my words
And I know you’ve heard, I know it’s real
Rain is what this thunder brings
For the first time I can hear my heart sing
Call me a fool but I know I’m not
I’m gonna stand out here on the mountain top
Till I feel your
En la habitación de Joey, vemos que Dawson está profundamente dormido
y Joey mira por la ventana. La abre, se inclina sobre ella, dejando que el aire
fresco le acaricie la cara con los ojos cerrados. Lentamente, se da la vuelta
y mira a Dawson con una dulce expresión en su rostro.
When you looked into my eyes
And you said goodbye could you see my tears
When I turned the other way
Did you hear me say
I’d wait for all the dark clouds bursting in a perfect sky
You promised me when you said goodbye
That you’d return when the storm was done
And now I’ll wait for the light, I’ll wait for the sun
Till I feel your
En el Hospital de Capeside, Andie está de vuelta en la habitación.
Está hablando con Jack, Doug y Grams, los tres la escuchan atentamente
y en silencio.
Waiting is the hardest thing
(It’s strange I feel like I’ve known you before)
I tell myself that if I believe in you
(And I want to understand you)
In the dream of you
(More and more)
Ethan y Samantha están cada uno en sus respectivas habitaciones, tumbados
en la cama despiertos, recordando distintos momentos de la noche, ambos con una
sonrisa en su rostro.
Rain is what this thunder brings
For the first time I can hear my heart sing
Call me a fool but I know I’m not
I’m gonna stand out here on the mountain top
Till I feel your
A cámara lenta, vemos a Joey alejarse de la ventana. Aparta las sábanas
de la cama y se mete dentro. Se tumba cara a Dawson. Él está dormido,
y Joey le mira durante un momento antes de cerrar lo ojos lentamente, con una
sonrisa en su rostro.
Afuera, está lloviendo otra vez.
Rain, I feel it, it’s coming
Your love’s coming down like rain.
CRÉDITOS.
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